INTRODUCCIÓN
⌅El archipiélago cubano es fundamentalmente llano, ya que las llanuras o colinas bajas ocupan las tres cuartas partes del territorio nacional. Esto determina el predominio de una flora planícola o de llanuras, conformada por vegetación que se desarrolla desde el nivel del mar hasta los 400 metros sobre el nivel medio del mar (msnm). Según (Álvarez & Mercadet, 2011Álvarez, A., & Mercadet, A. (2011). El sector forestal cubano y el cambio climático. Instituto Investigaciones Agro-Forestales.), en los municipios de Trinidad y Yaguajay se localizan los principales bosques naturales de la provincia de Sancti Spíritus, entre los que destacan los bosques costeros, secos, húmedos y de montaña.
En el municipio Yaguajay se extiende, de noroeste a sudeste, la Cordillera del Nordeste de Las Villas, caracterizada por elevaciones cársicas y de baja altura. Estas elevaciones varían entre los 100 y los 414 msnm, desde su porción occidental hasta la oriental. En la zona más occidental de la cordillera se ubica la Sierra de Bamburanao, cuyo nombre proviene de un vocablo indígena.
La Sierra de Bamburanao recibe la denominación de "Región Especial de Desarrollo Sostenible Bamburanao" (REDS Bamburanao) debido a su régimen de manejo. En sus colinas, la formación vegetal natural más extendida es el bosque semideciduo mesófilo, que antiguamente cubría casi toda la región. Sin embargo, como ha sucedido en gran parte del país, las actividades antrópicas, especialmente las agropecuarias, han fragmentado esta formación vegetal. Actualmente, el bosque semideciduo persiste en parches de distintas dimensiones, con cierto grado de conectividad entre ellos.
Los bosques semideciduos, también conocidos como bosques semicaducifolios, dominaban la mayor parte del territorio cubano antes de la conquista y colonización española. Estas formaciones se extendían desde llanuras costeras hasta colinas de 400 a 600 msnm, en dependencia de la ubicación. Este tipo de bosque, con sus diversas variantes, está presente en toda la cuenca del Caribe, tanto en zonas insulares como continentales.
Los bosques semideciduos han sido los más devastados debido a su amplia distribución y a la fertilidad de sus suelos, los cuales se han destinado a cultivos y ganadería. Las áreas boscosas que perduran se encuentran principalmente en terrenos calcáreos de difícil acceso, donde el uso forestal es la única vocación del suelo. Esta situación refleja el impacto histórico de la actividad humana sobre estos ecosistemas.
El área de estudio corresponde a un fragmento de bosque semideciduo sobre suelo esquelético en la Sierra de Bamburanao, administrado por la Unidad Empresarial de Base Agroforestal Yaguajay. En décadas anteriores, esta zona sufrió un impacto ambiental por la construcción de una trocha para instalar una línea eléctrica de alta tensión. El objetivo de esta investigación es analizar la composición del bosque después de dicho impacto, considerando el posible efecto borde.
MATERIALES Y MÉTODOS
⌅La Empresa Estatal Socialista Agroforestal de Sancti Spíritus, como entidad provincial, tiene subordinada en el municipio de Yaguajay a la Unidad Empresarial de Base Agroforestal Yaguajay. Esta unidad posee un patrimonio forestal diverso, ubicado en distintas regiones físico-geográficas que abarcan diversas formaciones vegetales naturales. La investigación se llevó a cabo en el sector noroccidental de la Sierra de Bamburanao, correspondiente al Lote 8, el cual comprende 624 hectáreas, específicamente en el Rodal 15, según datos de la ordenación forestal vigente de la empresa (Figura 1).
Las coordenadas centroides del área seleccionada son 22.308330 y -79.264219, que ocupa una superficie de 10 hectáreas. En esta zona se desarrolla un bosque semideciduo sobre suelo esquelético. Este tipo de formación vegetal fue clave para el estudio, ya que presenta características ecológicas particulares.
Durante el trabajo de campo se realizaron dos visitas al área de estudio. La primera visita ocurrió en octubre de 2019, con el objetivo de delimitar el polígono de trabajo. La segunda se efectuó en enero de 2020, cuando se recolectaron los datos in situ, los cuales se procesaron posteriormente.
La identificación de la formación vegetal se basó en la clasificación propuesta por Capote & Berazaín (1984)Capote, R. P., & Berazaín, R. (1984). Clasificación de las formaciones vegetales de Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional, 27-75.. Dado que el área de estudio no era muy extensa, se realizaron recorridos en múltiples direcciones para registrar la flora presente. Esto permitió elaborar un listado completo de las especies. La determinación de las especies se hizo in situ, aprovechando la experiencia de los autores en la flora local.
En casos de duda, se consultaron obras como “Flora de Cuba”, (Alain & León, 1964Alain, H., & León, H. (1964). Flora de Cuba (Vol. 1-I-IV). Asoc. Est. Ciencias Biológicas.; Alain, 1974Alain, H. (1974). Flora de Cuba. Suplemento. Instituto Cubano del Libro.), así como fascículos de “Flora de la República de Cuba”. Para algunas especies, se solicitó la colaboración de especialistas del Herbario del Instituto de Ecología y Sistemática (HAC). Estas fuentes también proporcionaron información sobre la distribución geográfica y los hábitos de las especies.
Se establecieron tres transectos aleatorios: dos de 40 m × 2 m (80 m² en total) y uno de 50 m × 2 m (100 m²). Este diseño permitió registrar todas las especies presentes en los distintos estratos vegetales. Según la metodología de Matos (2006)Matos, J. (2006). Manual de manejo de flora silvestre. Editorial Feijoo., con adaptaciones de los autores, se elaboraron tres perfiles diagramáticos de vegetación, cada uno ubicado en el centro de los transectos y con la misma longitud.
Los datos y bosquejos iniciales se registraron en una agenda de campo y luego se digitalizaron en el programa Paint de Windows Media. Cada especie se identificó con un número, y para los individuos con diámetros superiores a 10 cm, se midió la circunferencia a 1,30 m del suelo.
Para identificar especies invasoras o potencialmente invasoras, se consultó la obra “Lista nacional de plantas invasoras o potencialmente invasoras en la República de Cuba” (Oviedo & González-Oliva, 2015Oviedo, R., & González-Oliva, L. (2015). Lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la república de Cuba. Bissea Boletín Sobre Conservación de Plantas del Jardín Botánico Nacional. Cuba, 9, 5-90.). La flora amenazada se determinó mediante la “Lista Roja de la flora de Cuba” (González Torres et al., 2016González Torres, L. R., Palmarola Bejerano, A., González Oliva, L., Bécquer, E. R., Testé, E., Barrios Valdés, D., Acosta Ramos, Z., Alomá Moreno, O., Álvarez Montes de Oca, J. C., & Berazaín Iturralde, R. C. (2016). Lista Roja de la Flora de Cuba 2016.). La distribución geográfica de las especies se analizó con base en los geoelementos de Borhidi & Muñiz (1985)Borhidi, A., & Muñiz, O. (1985). Phytogeographic survey of Cuba 1. The phytogeographic characteristics and evolution of the flora of Cuba: Acta Botanica Hungarica, 31(1-4), 3-34. y la literatura especializada.
Los usos de las especies vegetales se determinaron a partir de los resultados del Proyecto "Componentes de la diversidad biológica empleados por las familias cubanas en la medicina natural y tradicional", perteneciente al Programa “Determinantes de Salud, riesgos y prevención de enfermedades en grupos vulnerables”. Este proyecto, ejecutado en Yaguajay por los autores, permitió clasificar las especies según su utilidad: maderable, medicinal, melífera, ornamental, comestible o como poste naciente.
Finalmente, para elaborar el mapa de vegetación, se revisaron imágenes satelitales y se definieron los rasgos generales de la cobertura vegetal. Todos los datos obtenidos se procesaron cartográficamente mediante el programa MapInfo Professional 9.0. Este procedimiento garantizó una representación precisa de la distribución espacial de la vegetación estudiada.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
⌅En el área de bosque seleccionada para el estudio se contabilizaron un total de 61 especies, agrupadas en 54 géneros y pertenecientes a 37 familias botánicas. Las familias con mayor número de especies fueron Orchidaceae, con cinco, seguidas por Meliaceae, Rubiaceae y Sapindaceae, las cuales presentaron cuatro especies cada una. Estas últimas tres familias destacan por su alto potencial maderable en los bosques semideciduos de Cuba.
Las familias Orchidaceae y Rubiaceae coinciden con las mejor representadas en Cuba, mientras que Meliaceae y Sapindaceae concuerdan con lo planteado por (Díaz et al., 2013Díaz, A., Rodr, J. M., Prado, N. C., Ramón, J., & Liyani, D. (2013). Caracterización estructural del bosque semideciduo mesófilo perteneciente a la reserva ecológica" Sierra la Güira" del municipio los palacios. Ciencias Forestales y Ambientales, 1(1), 83-97.) para un sector de bosque semideciduo en la Reserva Ecológica "Sierra de La Güira", en Los Palacios, Pinar del Río. Los géneros mejor representados fueron Philodendron, Erythroxylum, Trichilia, Vanilla y Cupania, cada uno con dos especies.
El endemismo se manifestó en cuatro especies pancubanas: Comocladia platyphylla A. Rich. (guao), Tabernaemontana amblyocarpa Urb. (huevo de gallo), Erythroxylum havanense Jacq. (jibá) y Hebestigma cubense (Kunth) Urb. (frijolillo ojuravaina). Estas representan el 6,6% del total analizado y su presencia confirma que la Cordillera del Nordeste de Las Villas, donde se ubica la Sierra de Bamburanao, ocupa una posición intermedia entre las rutas migratorias de los taxones que crecen sobre el carso cubano.
Según Borhidi & Muñiz (1985)Borhidi, A., & Muñiz, O. (1985). Phytogeographic survey of Cuba 1. The phytogeographic characteristics and evolution of the flora of Cuba: Acta Botanica Hungarica, 31(1-4), 3-34., la flora cársica cubana tiene dos centros principales de evolución: las elevaciones de carso cónico en la zona occidental del archipiélago y las montañas cársicas orientales. Estas montañas sirvieron como refugio para la flora cársica durante las transgresiones marinas hasta finales del Terciario, cuando comenzó su dispersión.
Al analizar la afinidad florística con otras regiones, se determinó que las Antillas aportaron el mayor número de geoelementos, con 20 especies (33,3%). Le siguieron 19 elementos neotropicales (31,6%), 14 caribeños (23,3%), dos pantropicales (3,3%) y uno distribuido en Florida-Antillas-Cuba (1,6%). Estos datos indican que la flora estudiada se originó y dispersó en la cuenca del Gran Caribe y la América Tropical.
Trujillo (1988)Trujillo, H. (1988). Los sedimentos friables formadores de suelo de Cuba Central como factor formador del paisaje. Boletín Varela, 2(2), 165-172. señala que, durante el Cuaternario, las alturas cársicas de la cordillera de Las Villas funcionaron como cayos aislados en forma de subarchipiélagos debido a las transgresiones marinas causadas por las glaciaciones. Los autores coinciden en que esta región sirvió como refugio para la flora analizada.
De los 60 taxones identificados hasta nivel de especie, 59 son plantas nativas (98,3%). Esto sugiere que el área de estudio, gracias a su suelo de carso desnudo de difícil acceso y alejado del efecto borde, ha conservado la flora original de esta formación vegetal. Solo se registró un taxón introducido (1,6%): Oeceoclades maculata (Lindl.) Lindl. (orquídea lengua de vaca).
A pesar de su amplia dispersión en formaciones vegetales naturales y antrópicas, Oeceoclades maculate no presenta poblaciones que compitan con las plántulas de la flora local en el área estudiada. Por lo tanto, esta especie no representa un peligro para la conservación del fragmento de bosque.
La composición de especies en el fragmento de bosque semideciduo de la Sierra de Bamburanao, así como el número de individuos por especie y su distribución en los estratos, se detallan en las tablas 1 y 2. Estos datos se complementan con los perfiles diagramáticos de vegetación mostrados en las figuras 2, 3 y 4. La organización por transectos permite visualizar la estructura vertical y horizontal de la comunidad vegetal.
| Árboles | Transecto 1 | Transecto 2 | Transecto 3 | TG | |||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| H | ar | A | T | H | ar | A | T | H | ar | A | T | ||
| Oxandra lanceolata (yaya) | 23 | 12 | 17 | 52 | 14 | 21 | 56 | 91 | 15 | 11 | 21 | 47 | 190 |
| Bursera simaruba (almácigo) | 3 | 2 | 4 | 9 | 4 | 4 | 1 | 5 | 6 | 19 | |||
| Celtistrinervia (guasimilla de sierra) | 2 | 2 | 3 | 7 | 1 | 1 | 3 | 2 | 5 | 10 | 18 | ||
| Nectandracoriacea (cigua) | 2 | 1 | 3 | 6 | 1 | 1 | 5 | 2 | 4 | 11 | 18 | ||
| Cordia gerascanthus(varía) | 4 | 1 | 3 | 8 | 1 | 1 | 4 | 1 | 2 | 7 | 16 | ||
| Cedrela odorata (cedro) | 3 | 1 | 4 | 1 | 1 | 3 | 2 | 4 | 9 | 14 | |||
| Cupania glabra (guárana hembra) | 2 | 2 | 5 | 9 | 3 | 2 | 5 | 14 | |||||
| Adelia ricinella (jía blanca) | 1 | 2 | 2 | 5 | 1 | 1 | 1 | 3 | 3 | 2 | 5 | 13 | |
| Sideroxylon foetidissimum (jocuma) | 4 | 1 | 2 | 7 | 1 | 1 | 2 | 1 | 1 | 4 | 12 | ||
| Eugenia axillaris (guairaje) | 5 | 2 | 4 | 11 | 11 | ||||||||
| Exothea paniculata (yaicuaje) | 3 | 1 | 2 | 6 | 1 | 1 | 2 | 2 | 1 | 3 | 11 | ||
| Hebestigma cubense (frijolillo, jurabaina) | 1 | 2 | 3 | 4 | 2 | 6 | 9 | ||||||
| Poeppigia procera (tenge) | 2 | 1 | 3 | 2 | 2 | 4 | 7 | ||||||
| Zanthoxylum martinicense (ayúa) | 1 | 1 | 3 | 3 | 6 | 7 | |||||||
| Guazuma ulmifolia (guásima) | 4 | 3 | 7 | 7 | |||||||||
| Cordia collococca (ateje colorado) | 1 | 2 | 2 | 5 | 5 | ||||||||
| Savia sessiliflora (ahorca jíbaro) | 1 | 1 | 2 | 1 | 3 | 4 | |||||||
| Chrysophyllum oliviforme (caimitillo) | 1 | 3 | 4 | 4 | |||||||||
| Dendropanax arboreus (víbona) | 1 | 2 | 3 | 3 | |||||||||
| Ceiba pentandra (ceiba) | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 | 3 | ||||||
| Clusia rosea (cupey) | 1 | 1 | 1 | 1 | 2 | ||||||||
| Casearia hirsuta (raspa lengua) | 2 | 2 | 2 | ||||||||||
| Trichiliahirta (guabán) Meliaceae | 2 | 2 | 2 | ||||||||||
| Ficussp. (jagüey) | 1 | 1 | 1 | 1 | 2 | ||||||||
| Guapira discolor (barre horno) | 1 | 1 | 2 | 2 | |||||||||
| Amaioua corymbosa (nabacón) | 2 | 2 | 2 | ||||||||||
| Faramea occidentalis (nabaco) | 2 | 2 | 2 | ||||||||||
| Citharexylum sp. (roble guayo) | 1 | 1 | 2 | 2 | |||||||||
| Plumeria obtusa (lirio blanco) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Tabernae montana amblyocarpa (huevo de gallo) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Roystonea regia (palma real) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Schaefferia frutescens (boj de Persia) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Erythroxylum confusum (arabo) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Trophis racemosa (ramón) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Calycophyllum candidissimum (dagame) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Arbustos | |||||||||||||
| Erythroxylum havanense (jibá) | 9 | 12 | 21 | 3 | 10 | 13 | 9 | 13 | 22 | 56 | |||
| Picramnia pentandra (agedita) | 11 | 7 | 18 | 4 | 8 | 12 | 6 | 15 | 21 | 51 | |||
| Amyris balsamifera (cuabilla) | 6 | 5 | 11 | 1 | 1 | 2 | 2 | 14 | |||||
| Chiococca alba (bejuco de verraco) | 4 | 4 | 4 | ||||||||||
| Crotonlucidus (cuaba de ingenio) | 3 | 3 | 3 | ||||||||||
| Casearia aculeata (jía prieta) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Hierbas | |||||||||||||
| Oeceoclades maculata (orquídea lengua de vaca) | 4 | 4 | 3 | 3 | 6 | 6 | 13 | ||||||
| Lasiacisdi varicata (tibisí) | 2 | 2 | 4 | 4 | 6 | ||||||||
| Solanum havanense (ají de China) | 2 | 2 | 2 | ||||||||||
| Total | 180 | 143 | 235 | 558 | |||||||||
| Lianas | Transecto 1 | Transecto 2 | Transecto 3 | TG | |||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| L | E | H | T | L | E | H | T | L | E | H | T | ||
| Acacia tenuifolia (tocino) | 4 | 2 | 6 | 3 | 3 | 3 | 2 | 5 | 14 | ||||
| Smilax havanensis (bejuco chino) | 3 | 3 | 4 | 4 | 7 | ||||||||
| Paullinia fucescens (bejuco colorado) | 1 | 4 | 5 | 5 | |||||||||
| Vanilla phaeantha (vainilla) | 2 | 2 | 2 | 2 | 4 | ||||||||
| Vanilla dilloniana (Vainilla) | 3 | 3 | 3 | ||||||||||
| Vitistiliae folia (uva parra) | 2 | 2 | 2 | ||||||||||
| Epífitas | |||||||||||||
| Tillandsia fasciculata (curujey) | 55 | 55 | 12 | 12 | 39 | 39 | 106 | ||||||
| Philodendron lacerum (macusey macho) | 4 | 2 | 6 | 3 | 1 | 4 | 6 | 4 | 10 | 20 | |||
| Trichocentrum undulatum (oreja de burro) | 3 | 3 | 1 | 1 | 2 | 2 | 6 | ||||||
| Selenicereus grandiflorus (reina de la noche) | 2 | 2 | 1 | 1 | 1 | 1 | 4 | ||||||
| Encyclia fucata(orquídea) | 2 | 2 | 2 | ||||||||||
| Clusia rosea (cupey) | 1 | 1 | 1 | ||||||||||
| Total | 9 | 67 | 4 | 80 | 3 | 17 | 1 | 21 | 56 | 7 | 10 | 73 | 74 |
En la Sierra de Bamburanao, el bosque semideciduo sobre caliza presenta 36 especies arbóreas. Su estrato dominante alcanza alturas entre 8 y 12 metros, con individuos que sobresalen hasta 16-20 metros, lo que coincide con lo informado por Valdés-Lafont & Capote (1989)Valdés-Lafont, O., & Capote, R. P. (1989). El distrito Sagüense (Cuba central): Contribución al conocimiento de sus características fitogeográficas. Revista del Jardín Botánico Nacional, 10(3), 229-250.. Entre las especies más representativas destacan Oxandra lanceolata (yaya), Bursera simaruba (almácigo) y Celtis trinervia (guasimilla de sierra). Completan este estrato Cordia gerascanthus (varía), Cupania glabra (guárana hembra) y Nectandra coriacea (cigua), junto con otras como Exothea paniculata (yaicuaje) y Sideroxylon foetidissimum (jocuma).
El estrato arbustivo o sotobosque contiene nueve especies, donde sobresalen Erythroxylum havanense (jibá), Picramnia pentandra (aguedita) y Amyris balsamifera (cuabilla). También se registra la presencia de Chiococca alba (bejuco de verraco) y otras especies de hábito arbustivo. Este nivel muestra menor diversidad que el estrato arbóreo principal.
El estrato herbáceo presenta escasa representación, con solo tres especies identificadas: Lasiacis divaricata (tibisí), Oeceoclades maculata (orquídea lengua de vaca) y Solanum havanense (ají de China). Estos taxones aparecen como individuos aislados y poco abundantes. En este nivel también se desarrollan los juveniles de especies arbustivas y arbóreas.
La sinucia de lianas está compuesta por siete especies, dominadas por Acacia tenuifolia (tocino) y Smilax havanensis (bejuco chino). Otras especies como Vanilla dilloniana y V. phaeantha (vainillas) aparecen en menor proporción. Esta comunidad muestra una distribución heterogénea en el área de estudio.
En la sinucia de epífitas se identificaron seis especies, siendo Tillandsia fasciculata (curujey) la más representativa. Le siguen orquídeas como Trichocentrum undulatum (oreja de burro), Encyclia plicata y E. fucata. El epífito secundario Philodendron lacerum (macusey macho) destaca por su particular abundancia.
El mosaico de especies en los diferentes estratos revela una composición florística de 61 especies: 36 arbóreas, 9 arbustivas, 3 herbáceas, 7 lianas y 6 epífitas. Esta estructura corresponde con los estudios de (Valdés-Lafont & Capote, 1989Valdés-Lafont, O., & Capote, R. P. (1989). El distrito Sagüense (Cuba central): Contribución al conocimiento de sus características fitogeográficas. Revista del Jardín Botánico Nacional, 10(3), 229-250.) y (Falcón et al., 2015Falcón, A., JUNCO-HORTA, J., DOMÍNGUEZ-GONZÁLEZ, A., ROSETE-BLANDARIZ, S., & ROSA-ANGULO, R. (2015). Flora y vegetación de Lomas de La Canoa, Reserva de la Biosfera Buenavista, Cuba. Revista Cubana de Ciencias Forestales, 3(1).) para estas serranías. La presencia de especies deciduas, semideciduas y perennifolias confirma la naturaleza boscosa del área.
La similitud florística con otros estudios como los de Capote & Berazaín (1984)Capote, R. P., & Berazaín, R. (1984). Clasificación de las formaciones vegetales de Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional, 27-75., Álvarez & Mercadet (2011)Álvarez, A., & Mercadet, A. (2011). El sector forestal cubano y el cambio climático. Instituto Investigaciones Agro-Forestales. y González & Larramendi (2007)González, H., & Larramendi, J. (2007). Biodiversidad de Cuba. Ediciones Polymita SA. refuerza el valor de conservación de este ecosistema. Este bosque funciona como banco de germoplasma que garantiza su estabilidad ecológica y permite la dispersión de diásporas a áreas adyacentes. Su composición florística justifica la necesidad de implementar medidas de protección.
Según el proyecto "Componentes de la diversidad biológica..." del Instituto Nacional de Ecología y Sistemática (CITMA), 51 de las 61 especies tienen usos reconocidos por la población local. El principal uso corresponde a especies melíferas (29 especies), seguido por el aprovechamiento maderero (28 especies). Estos resultados reflejan la importancia de los bosques naturales de Yaguajay como reservorios de diversidad vegetal.
La medicina natural y tradicional utiliza 21 especies de este ecosistema. Once especies se emplean ocasionalmente como ornamentales, mientras que cuatro producen frutos comestibles: Spondias mombin (jobo), Selenicereus grandiflorus (reina de la noche), Chrysophyllum oliviforme (caimitillo) y Vitis tiliaefolia (uva parra). Para cercas vivas se usan principalmente S. mombin y Bursera simaruba (almácigo). Es notable que 31 especies tienen dos o más usos documentados.
CONCLUSIONES
⌅-
Se identificaron 61 especies, agrupadas en 54 géneros, pertenecientes a 37 familias botánicas, siendo las de mayor número de especies Orchidaceae, con cinco, mientras que Meliaceae, Rubiaceae y Sapindaceae presentan cuatro especies cada una. Los géneros Philodendron, Erythroxylum, Trichilia, Vanilla y Cupania, fueron los mejor representados cada uno con dos especies. Cuatro especies son endémicas pancubanas, que representa el (6,6%) del total analizado.
-
El estudio de los geoelementos mostró el aporte de las Antillas con 20 especies (33,3%), le siguen 19 elementos neotropicales (31,6%), 14 caribeños (23,3%), dos pantropicales (3,3%) y uno localizado en Florida-Antillas-Cuba (1,6%). Dentro de los hábitos de crecimiento 36 especies fueron árboles, nueve arbustos, tres hierbas, siete lianas y seis epífitas, donde 59 son plantas nativas (98,3%) y solo un taxón es introducido (1,6%).
-
Según el uso, se determinaron 29 especies melíferas, 28 especies maderables, 21 especies son utilizadas en la medicina natural y tradicional, 11 especies silvestres se utilizan esporádicamente como ornamentales, cuatro especies presentan frutos comestibles y dos como postes vivos o postes nacientes para cercas.
-
El mosaico de especies presentes en el sector estudiado, puede indicar la importancia del mismo como un área que merece ser conservada y protegida, puesto que cuenta con un banco de germoplasma que permite la relativa estabilidad de este bosque y a la vez exporta sus diásporas a otras áreas cercanas.